En los primeros años de vida🤱 aprendemos cómo establecer vínculos con nuestras personas de referencia, normalmente papá👨 y mamá👩. Con ellos aprendemos la forma en la que debemos relacionarnos con los demás, así como a interiorizar la efectividad- o no- de nuestras llamadas de atención. Los primeros vínculos de un niño marcarán, innegablemente, al futuro adulto en que se convertirá. A partir de allí es cómo va a entender el mundo. Como si de un filtro de fotografía📷 se tratara, verá el mundo en términos del tipo de apego que estableció. El apego actuará, entonces, de modulador biológico y emocional de las relaciones futuras. Por lo que un apego sano✅ protegerá al adulto con una visión de las formas de relación más sana.

Esta es la razón por la que determinar cuál fue el tipo de apego que establecimos de pequeños puede darnos información sobre cómo vemos el mundo ahora. También resulta interesante a padres y madres que velan por una buena crianza de sus pequeños.

La teoría del apego de John Bowlby defiende que los niños están programados biológicamente para formar vínculos con los demás.

(Rodríguez, E. M., 2019)

¿Qué diferencia el Apego✔️ de un vínculo afectivo cualquiera?

En una relación de apego el niño busca, además de afecto y proximidad, resolver su necesidad de protección🛡️ y confort. Suele considerarse que hay una única figura de apego👤, normalmente la madre👩, durante la infancia. Sin embargo, este concepto va mutando con los tiempos que corren y a veces resulta difícil diferenciar con quién establecimos dicha relación. Te invito a indagar en tu pasado. ¿Con quién pasabas más rato? ¿Con quién buscabas sentirte protegido🛡️?

“Dame un punto de apoyo y moveré el
mundo”

Arquímedes

Tipos de Apego ✅


1⃣️ Apego SEGURO

Las personas con estilo de apego seguro son capaces de usar a sus cuidadores como una base segura cuando están angustiados. Saben que los cuidadores estarán disponibles y que serán sensibles a sus necesidades. Aquellas personas con un estilo de apego seguro tienden a desarrollar modelos mentales de sí mismos como amistosos, afables y capaces, y de los otros como confiables y bien intencionados (Girón, Rodríguez y Sánchez, 2003, Bowlby, 1990), por lo que resulta relativamente fácil intimar con otros y no se preocupan acerca de ser abandonados o de que otros se encuentren muy próximos emocionalmente.

ContextoCuidador/aConsecuenciasEstadísticas
Nutritivo y de buenos tratos.Sensible, constante y eficaz con la respuesta a las demandas y necesidades del niño. -Buen desarrollo con autoconfianza y en sus figuras de apego.
-Puede empatizar, autorregularse y tiene capacidad de mentalización (ver al
otro y a sí mismo como seres con necesidades y deseos propios).
– Genera relaciones interpersonales seguras y sanas.
El estilo de apego seguro se ha observado en un 55%-65% de niños en muestras no clínicas (Botella, 2005; Del Barrio, 2002).

2⃣️ Apego INSEGURO

Hay de dos tipos; el Evitativo y el Ansioso- ambivalente.

En el apego inseguro-EVITATIVO, el niño no tiene confianza en la disponibilidad de la madre o cuidador principal, mostrando poca ansiedad durante la separación y un claro desinterés en el posterior reencuentro.
Aquellos con un estilo de apego evitativo desarrollan modelos de sí mismos como suspicaces, escépticos y retraídos, y de los otros como poco confiables o demasiado ansiosos para comprometerse, lo que les imposibilita a confiar y depender de los otros (Simpson, Rholes y Phillips, 1996; Collins, 1996; Feeney y Kirkpatrick, 1996).

EstrategiaCuidador/aConsecuenciasEstadísticas
El niño obvia, niega o disfraza sus propias emociones que buscan la
proximidad con la figura de apego.

Falta de sensibilidad (no intención de percibir el mundo interno del bebé).
No tiene capacidad de mentalización.
Ausencia de respuesta a las necesidades del niño, rechazo de su mundo o modifica/
distorsiona dicho estado.
Yo emocionalmente vacío: El mundo Tiene sólo el aspecto material, físico.
Es diferente lo que le reflejan a lo que siente.
Mundo interno subjetivo pobre (sueños, sentimientos, esperanzas).
No aprende a controlar la frustración.
El estilo de apego inseguro-evitativo se ha observado en un 20%-30% de niños en muestras no clínicas. (Botella, 2005; Oliva, 2004; Del Barrio, 2002).

En el estilo de apego ANSIOSO-AMBIVALENTE parece que la madre o cuidador, está física y emocionalmente disponible sólo en ciertas ocasiones, lo que hace al individuo más propenso a la ansiedad de separación y al temor de explorar el mundo. Para Mikulincer (1998), es evidente un fuerte deseo de intimidad, pero a la vez una sensación de inseguridad respecto a los demás.
Las personas con estilo de apego ansioso tienden a desarrollar modelos de sí mismos inseguros (Mikulincer, 1998b), y de los otros como poco confiables y resistentes a comprometerse (Feeney y Kirkpatrick, 1996) lo que se refleja en una preocupación frecuente por el abandono (Bowlby, 1993, 1990).

EstrategiaCuidador/aConsecuenciasEstadísticas
Incrementar su conducta de apego para aumentar la probabilidad de la respuesta.
Falta de sensibilidad (no intención de percibir el mundo interno del bebé).
No tiene capacidad de mentalización.
Ausencia de respuesta a las necesidades del niño, rechazo de su mundo o modifica/
distorsiona dicho estado.
Yo distorsionado. Lo que ve en el espejo es la mente de la madre.
Ansiedad profunda de ser amado y suficientemente valioso/a. Preocupación por el interés y disponibilidad
emocional de los otros hacia él/ella. Miedo enorme al abandono, fusión relacional, necesidad de complacer
para ser queridos.
Este estilo de apego se ha observado en un 5%-15% en niños de muestras no clínicas (Botella, 2005; Del Barrio, 2002)

3⃣️ Apego DESORGANIZADO

Este tipo de apego aparentemente mixto, se ha observado en un 80% de niños en situaciones de maltrato o abuso (Botella, 2005). Se trata de niños que muestran la mayor inseguridad y cuando se reúnen con la madre o el cuidador principal tras la separación, muestran una variedad de conductas confusas y contradictorias (Oliva, 2004).

El adulto que sufrió apego desorganizado cuando llega a la edad adulta y comienza una relación íntima activa su sistema de defensa, pues anticipará que va a ser agredido. Esto le puede llevar a agredir a su pareja o a romper relaciones de forma espontánea sin motivo aparente. Con el objetivo de no sentirse vulnerable y desprotegido, su único modo de cohesionarse será tomar todo el control de la relación llegando incluso a adoptar estrategias agresivas, así se sentirá fuera de peligro. También puede actuar de forma completamente contraria, mostrándose como un adulto que huye de conflictos llegando a aceptar imposiciones y órdenes y finalmente viviendo una vida que no ha decidido.

EstrategiaCuidador/aConsecuencias
El contexto es tan caótico que no encuentra una manera regular con la que
responder. Intentar controlar.

Negligencia extrema. Falta de sensibilidad y coherencia. Con experiencias muy traumáticas. víctimas de abusos y maltrato severo.
Atemorizados ante la incomodidad del bebé y atemorizantes (violentos, impredecibles).
Yo distorsionado. Lo que ve en el espejo es la mente de la madre.
Ansiedad profunda de ser amado y suficientemente valioso/a. Preocupación por el interés y disponibilidad
emocional de los otros hacia él/ella. Miedo enorme al abandono, fusión relacional, necesidad de complacer
para ser queridos.
https://www.drromeu.net/wp-content/uploads/2019/02/apego.jpg

Recomendaciones 🤓


Sanchis Cordellat, F. (2008). Apego, acontecimientos vitales y depresión en una muestra de adolescentes (Doctoral dissertation, Universitat Ramon Llull).

Barudy, J. y Dantaganan, M. (2005). Los buenos tratos a la
infancia: parentalidad, apego y resiliencia. Barcelona: Gedisa.

Bowlby, J. (1993) El apego (El apego y la pérdida 1). Barcelona:
Paidós Ibérica.

Rygaard, N.P. (2009). El niño abandonado. Guía para el
tratamiento de los trastornos del apego. Barcelona: Gedisa.

Pdf de Institut Carl Rogers «El Apego», Pràcticas de psicologia.

Dana Caceci, Julio 2021

1 comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *