1. Reconoce lo que no te gusta

¿Algo te hace sentir mal? ¿No te sientes a gusto con tu sexualidad? Descubre que es.
La sinceridad con uno mismo disipa la niebla del camino.

2. Amplía la mirada

Hablemos de alternativas. Ahora bien, debemos salir de los juicios morales excesivos(está bien/ está mal). Cuestiónate todo lo que puedas. Poner en duda lo evidente da resultados sorprendentes.
La diversidad es maravillosa.

3. Ponte a prueba

Pon a prueba las alternativas afectivas o sexuales que más te convenzan. Supera tus miedos y atrévete a probar algo diferente. A veces, creemos que nos gusta algo hasta que lo probamos. Sal de dudas y experiementa lo que te apetezca. Recuerda; no te juzgues y no juzgues al otro.

4. Mejora tu autoestima y calidad de vida

Valora cómo te sientes mejor. Escoge aquello que te haga más feliz y reconócete de forma auténtica. El amor própio incondicional es el motor para el cambio. De hecho, es también el mejor escudo contra los entornos represivos.